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8 de mayo de 2026

Porque prefiero aun mi blog a otras redes sociales

 Últimamente he pensado mucho en la diferencia entre los blogs y las redes sociales, especialmente dentro de la comunidad lectora. No desde el lado técnico o de cuál “funciona mejor”, sino desde lo emocional, desde la manera en que experimentamos cada uno. Muchas veces he pensado en migrar a alguna red como Instagram o Tik tok pero no es algo que se consolide y la razón es sencilla. Y mientras más lo pienso, más me doy cuenta de algo: yo sigo prefiriendo los blogs.

No porque las redes sociales sean malas o porque no tengan cosas positivas. De hecho, tienen muchas. Han permitido que más personas hablen de libros, encuentren comunidades, descubran autores y compartan gustos en común de formas mucho más inmediatas. También acercan muchísimo a las personas, hacen más fácil conversar y encontrar lectores con intereses similares (aunque no siento ni creo que sean permanentes). Yo misma tengo varios creadores de contenido de los que disfruto mucho.

Pero al mismo tiempo, siento que la experiencia es distinta. Las redes sociales modernas parecen estar construidas alrededor de la inmediatez: publicar constantemente, mantenerse visible, generar interacción, perseguir métricas, no desaparecer demasiado tiempo. Todo se mueve rápido, todo dura poco, un contenido vive horas, quizá días, antes de perderse entre miles de publicaciones nuevas. Encontrar algo que se vio antes o que interesa se vuelve más complicado porque ya es pasado, ya no importa. Y también creo que en lugar de acercar alejan, si hay retroalimentación rápida pero no hay permanencia o la hay con mucha escases. Y honestamente, todo eso a veces eso me resulta agotador.

Porque yo nunca empecé a escribir sobre libros en mi blog pensando en números, en quien me leería, en hasta donde llegaría, ni si ganaría algo más allá de una satisfacción personal con él. Mi blog nació hace ya muchos años simplemente porque necesitaba sacar cosas, necesitaba escribir lo que me hacían sentir los libros, guardar mis impresiones, hacer listas que me ayudaran a recordar lecturas. Como lo he dicho en muchas ocasiones, mi blog nació por y para mi, y eso esta bien, no significa que no me agrade que me lean pero ese es un plus no la finalidad. 

Y creo que esa diferencia cambia por completo la naturaleza del espacio. Porque un blog no se siente únicamente como contenido, se siente como un lugar.
En lo personal siempre he sentido que los blogs tienen algo mucho más íntimo. Entrar al blog de alguien es entrar un poco en su cabeza, entender cómo ven las historias, qué libros aman, cuáles le rompen el corazón, cuales le emocionan, con cuales ríe, qué cosas le molesta, cómo evolucionaban sus gustos con los años, en fin que cada blog tiene (o tenía cuando había mas) personalidad.

Los blogs no estaban necesariamente optimizados, no buscaban volverse virales, no parecían diseñados para satisfacer un algoritmo. Simplemente eran personas compartiendo algo que amaban.
Y creo que eso se nota cuando uno lee.

También siento que la relación con los lectores es distinta. Tal vez las redes sociales permiten una interacción más inmediata, pero muchas veces se siente rápida, fugaz, superficial. En cambio, cuando alguien llega a un blog, lee una entrada larga, se queda, comenta, vuelve meses después o incluso años después, la conexión se siente más real, más tranquila, más autentica, menos apresurada. Más humana y por ende es más duradera.

Además, hay algo de los blogs que sigo valorando muchísimo y es que nos dan profundidad. No solo en extensión (porque vaya que a veces me lanzo post enormes, como este), sino en intención. En redes sociales muchas veces pareciera que todo tiene que resumirse, simplificarse o convertirse en algo consumible en pocos segundos y en serio eso me agota, además tampoco me gusta eso de simplificar todo. Y aunque entiendo por qué ocurre, también siento que eso transforma la manera en que vivimos la lectura.

A veces parece que ya no basta con leer un libro; ahora también hay que convertirlo en contenido inmediatamente. Hacer el video, la reacción, el ranking, el aesthetic, el wrap-up, el top de favoritos, la opinión rápida y contundente, englobarlo por tropo, etc. Y yo realmente no quiero vivir la lectura así.

En general yo solo quiero leer un libro, sentarme a pensar en él durante días (aunque ya este leyendo otro, otro día profundizo más en esto) y después escribir tranquilamente sobre cómo me hizo sentir con una reseña. Sin prisa, sin presión, sin obligación, sin sentir que debo publicar algo para mantenerme vigente, para ganar algo. Solo a mi ritmo, a mi interés, a mi manera. Porque para mí, leer siempre ha sido una experiencia profundamente personal.

Y quizá por eso sigo tan apegada a mi blog después de tantos años. Porque más que una plataforma, se convirtió en un reflejo de mi misma, en una especie de archivo de vida lectora. Aquí no solo guardo libros; también quedan atrapadas etapas de mi vida, emociones, versiones antiguas de mí misma, pensamientos que ya cambiaron y otros que siguen exactamente igual. A veces regreso a entradas viejas y no solo recuerdo el libro, también recuerdo quién era cuando lo leí, que hacia en ese momento, que viví mientras leí ese libro. Además veo la evolución de mis gustos lectores, que es algo ni bueno ni malo, solo el avance que he tenido, lo que antes me interesaba, lo que ya no, en fin mi evolución como un ente lector. Y eso me parece algo muy bonito.

Además honestamente, creo que los blogs todavía tienen algo muy valioso, el ritmo humano. Porque no exigen inmediatez constante, puedes desaparecer semanas y regresar después con una entrada larguísima y el espacio sigue ahí esperándote. Sigue siendo tuyo.

No sé cuál sea el futuro de los blogs. Mucha gente dice que quedaron atrás y probablemente nunca volverán a tener el alcance que tuvieron hace años. No lo sé y es una tristeza que su gloria quedará atrás pero tampoco me estresa ni esta mal, aunque extraño el interactuar con otros muchos blogs, también soy realista y entiendo como han cambiado las cosas, sin embargo yo soy alguien que no va con la corriente, defiendo lo que me gusta y busco mi camino y por eso yo continuó con mi blog que es más  que satisfactorio para mi.

Y quizá por eso, después de todo este tiempo, sigo escribiendo aquí. No para perseguir números, no para convertirme en marca, no para monetizar cada opinión. Sino porque todavía amo escribir sobre libros, tener mi espació, porque este espacio, de alguna manera, también terminó convirtiéndose en parte de mi misma y de mi historia.

Así que ahí lo tienen esa es la razón por la que yo aún prefiero mi blog a otras redes sociales y es la razón de porque no he migrado a ellas. Por tanto continuaré con mi blog mientras aun quiera y pueda compartir cosas en él y disfrutandolo al máximo.

28 de abril de 2026

Como califico las lecturas

Hoy les traigo el último post de este pequeño especial que hice sobre las lecturas y mi relación con ellas a causa del pasado día del libro. Hoy hablare de como califico un libro.

Cuando hago reseñas de libros, seguramente han notado que utilizo un sistema de calificación: pésimo, mediocre, deficiente, entretenido, satisfactorio, fascinante o increíble. Esta palabra resume, en esencia, qué tanto me gustó o no una lectura.


Pero, ¿en qué me baso para asignar esa calificación?

Principalmente en cinco aspectos, que son:

    - La lógica: es decir, lo que razono al terminar el libro. Analizo la coherencia de la historia, qué funcionó y qué no, y si lo que plantea tiene sentido dentro de su propio contexto, es decir todo lo analizo desde el cerebro.
    - Los sentimientos: lo que me hizo sentir (o no). Cómo me involucró emocionalmente y qué sensación me deja al terminarlo. Aquí entra el análisis desde el corazón.
    - Las impresiones: aquello que me marcó o me llamó la atención. Puede ser desde los personajes, un giro inesperado, alguna sorpresa o simplemente elementos que destacaron durante la lectura.
    - Lo técnico: aspectos como el ritmo, la narración, el desarrollo de los personajes y de la historia, y si cumple con lo que promete dentro de su género.
    - La verosimilitud: aunque se trate de ficción, busco congruencia. Si la historia ocurre en un mundo fantástico o extraterrestre, debe sentirse creíble dentro de sus propias reglas. Si el autor establece ciertas bases, debe respetarlas y no romperlas sin una razón válida.

La combinación de todos estos elementos es lo que me permite construir una reseña y definir la calificación final.

Ahora bien, esto aplica para libros normales. En el caso de los libros más cortos, mi forma de evaluarlos cambia.

Hasta ahora, son muy pocos los libros cortos a los que les he dado mi calificación más alta de increíble. De hecho, la puntuación máxima que suelo otorgarles es fascinante y aún así son pocos a los que les he dado esa calificación. Esto se debe a que, por su extensión, suelen desarrollarse de forma más rápida y, en muchos casos, más superficial. Por esa razón, no puedo medirlos con la misma vara que una novela más extensa.

Aun así, sigo considerando los mismos aspectos la lógica, los sentimientos, las impresiones, la técnica y la verosimilitud, pero soy menos exigente. Siempre los evalúo teniendo en cuenta que no pueden ofrecer la misma profundidad que una novela larga.

Y aclaro que para mí, un libro corto es aquel que tiene menos de 220 páginas; a partir de ahí, ya lo considero una novela de tamaño normal.

Así que ahí lo tienen, ahora saben más de como salen las calificaciones para los libros que leo. Ustedes tienen algún sistema?.

Con este post termino este mini especial relacionado al día del libro.

27 de abril de 2026

Lo que me aleja de un libro cuando ya lo estoy leyendo

 Ayer les compartí las razones de que me aleje de un libro antes de leerlo, hoy les traigo las razones que me hacen abandonar un libro cuando ya lo estoy leyendo.

Por que sin duda muchas veces nos pasa que estamos leyendo un libro y de repente sucede algo que nos arruina la experiencia y ya no disfrutamos de la lectura. Cuando algo así me pasa tengo dos opciones seguir leyendo y arriesgarme a terminar odiando el libro y se lleve alguna mala calificación y posiblemente nunca más lea algo de ese autor/a, o simplemente parar de leer, dejar el libro e irme al siguiente, algo que hago sin remordimiento alguno en la actualidad, porque valoro demasiado mi poco tiempo que poseo para leer como para desperdiciarlo en algo que no me guste.

Aclarado eso, esto es Lo que me aleja de un libro cuando ya lo estoy leyendo.

Personajes con actitud infantil

No soporto personajes adultos que actúan como adolescentes o niños. Si se supone que ya son adultos, espero cierta madurez. Este recurso me saca completamente de la historia, y posiblemente no abandone el libro amenos que algo más este mal en el libro, pero si es seguro que se llevara una critica negativa.

Niños mal construidos

Ya sea que hablen como adultos en cuerpo de niño, no tengan una edad coherente o estén ahí solo como “herramienta” para la trama, ya saben la madre guardo el secreto del hijo al padre, o el tipo que quiere enamorar a la mama se interesa por el niño, etc. Es algo que me molesta mucho. Especialmente cuando se usan solo para impulsar romances. Así que si mientras leo me topo un pequeño así, posiblemente no abandone el libro a menos que tenga algún otra cosas mal, pero es un hecho que no le daré una buena critica tampoco.

Historias planas

No necesito tramas complicadas, pero sí algo que me haga sentir.
Cuando una historia no tiene fondo, emoción o propósito… se vuelve como leer una lista del súper. Y eso, simplemente, no lo disfruto. Encontrar un libro en donde simplemente todo es soso, es casi seguro que si sea un libro que termine abandonando.

Incongruencia en los personajes

Cuando un autor traiciona a su propio personaje, para mí es gravísimo. Si construyes a alguien de cierta forma, no puedes hacerlo actuar completamente distinto sin una razón sólida, de un momento a otro. Me es imposible respetar a un autor/a que haga eso. Porque cuando se nota que el autor fuerza las cosas, rompe la experiencia y la credibilidad. Con lo que a mi me pierde y ya no me conectaré ni con sus personajes ni con la historia y muy posiblemente se convierta en un libro que abandone y no vuelva a leer algo de dicho autor.

La misma fórmula en todos los libros

Esto es algo que definitivamente me hace dejar autores. Cuando todas las historias siguen exactamente el mismo patrón o la misma formula (es decir mismos eventos, mismo orden, mismas dinámicas, incluso escenas casi idénticas) para mi pierde toda la magia.
Se siente repetitivo, predecible y poco auténtico, es como si el autor/a hiciera un copy paste de un libro a otro y solo ajusta unas cosas pero en general es lo mismo. Y en esos casos, es muy difícil que continúe leyendo a ese autor o autora.

Alargar una historia

Creo que todos hemos leído alguna serie super buena y luego el autor/a comienza a alargar la cosa, ya sea por que la editorial quiere más dinero o por la razón que sea, pero de un libro al otro se nota que el autor/a ha alargado la historia, comienza a meter muchas más cosas, personajes o enemigos, y muchas veces la trama central de la serie comienza a ir para otras partes. Si lo maneja bien no tendré problema pero si las cosas se comienzan a arruinar seguramente me alejara no solo del libro sino de la serie misma y quizá hasta del autor/a.

Y bueno ahí lo tienen, esas son las cosas que me hacen odiar un libro y posiblemente a un autor/a o dejar un libro de lado cuando ya lo estoy leyendo o lo que me arruina la experiencia al leer. A ustedes que les hace dejar un libro?

Por ahora es todo, mañana les comparto el último post de este mini especial de lectura por el pasado día del libro.

26 de abril de 2026

Lo que me aleja de un libro antes de empezarlo

 Bien continuando con este mini especial de lectura por el día del libro, ayer les compartí como es que escojo los libros o como me intereso por un libro para leerlo. Hoy les traigo el post de las cosas que me aleja de un libro.

A veces pareciera que, cuando amas algo, es imposible encontrarle defectos… pero la realidad es que no siempre todo lo que leemos nos encanta. Con los años he identificado ciertos elementos que son prácticamente una fórmula segura para que no tome un libro o incluso lo abandone. Y hoy quiero compartírselos.

Esas causan las voy a dividir en dos grupos, el primero Lo que me aleja de un libro antes de empezarlo y el segundo Lo que me aleja de un libro cuando ya lo estoy leyendo, y como es mucho, lo voy a dividir el post en dos. 


Hoy iniciare con Lo que me aleja de un libro antes de empezarlo. Entonces esto es lo que me hace decirle NO a un libro.

Géneros que evito

Si un libro es juvenil, distopía o chick lit, es casi seguro que no me acerque a ellos.

El juvenil dejó de ser lo mío hace mucho. Mi etapa en el duro poco, me cansan los dramas, las actitudes, y, en mi experiencia, muchas historias se quedan cortas y dejan mucho que desear.

En cuanto a las distopías, más bien es cuando la ponen junto al juvenil lo que me aleja. Pero en general las distopías no suelen gustarme por su contexto y que de todos los géneros existentes, y al menos de los que he leído, me parece que es el que menos diversidad tiene, es decir, para mi es super predecible y es lo que me aleja de él. Sin embargo una distopía adulta bien hecha sí podría interesarme y podría darle una oportunidad.

Y en cuanto al chick lit… probablemente es el género que más rechazo. No conecto con ese tipo de protagonistas femeninas, casi siempre tontas, que parecen depender de la suerte o de alguien más para resolver su vida. Simplemente no va conmigo, con la única excepción de Sophie Kinsella, a ella la amo jajaja y siempre leeré sus libros.

Tropos que no consumo

Hay ciertos tropos que simplemente no van conmigo y es casi seguro que si aparecen en un libro no lo tocaré. He aquí esos tropos:

- Infidelidad: me cuesta muchísimo aceptar cómo se justifica. Son contadas (literal, contadas con una mano) las veces que me ha parecido bien manejado. Este tropo es uno que si es un semáforo rojo para mi.
- Segundas oportunidades: muchas veces asumen que ya existe el amor y no lo desarrollan, y se enfocan en eso en la segunda oportunidad en como reconectan o así pero el amor nunca se vuelve a exponer, y eso a mí no me funciona. Son contados los libros con este tropo que me gusten.
- Tríos: entre que no soy fan de los tríos y entre que en la mayoría de los casos siento que uno sobra o que la relación no está equilibrada, simplemente no me emocionan ni lo busco. Y para que no los confundan con el siguiente tropo, los tríos son esos donde se forma una triareja, sobre todo en los géneros de romance erótico.
- Triángulo amoroso: definitivamente no es para mí. No conecto con historias de indecisión amorosa. Y el que lo encuentre en una sinopsis o sepa que un libro cuenta con él es garantía de que no toque ese libro.

En general lo tropos cuando ya se hacen muy recurrentes también me cansan y me alejan, como el de enemies to lover, que esta por convertirse en uno de los tropos que ya no quiero leer por el mal uso que se le da últimamente.

La popularidad

Esto puede sonar raro, pero los libros demasiado populares me generan desconfianza, sobre todo cuando son novedades.

En el pasado leí varios libros muy populares… y ninguno me gustó, eso me alejo de las novedades por mucho tiempo y además creo que muchas veces se les recomienda por que esta de moda o es lo último, más que por que en verdad sea bueno. Eso hizo que me volviera más selectiva. Hoy prefiero esperar, ver reseñas más sinceras con el tiempo o guiarme por personas cuyos gustos sé que coinciden con los míos.

Por eso tardé tanto en acercarme a algunas autoras, no por falta de interés, sino por precaución a causa de la mucha popularidad que tienen.

Así que ahí lo tienen, esas son las razones por las que yo no tocaría un libro, si cuenta con algo o varios de estos puntos simplemente nunca estará en mi listado de libros que deseo.

Por ahora es todo, mañana les comparto Lo que me aleja de un libro cuando ya lo estoy leyendo.

25 de abril de 2026

Como escojo los libros que me interesan leer

 Hoy doy comienzo a un mini especial relacionado a la lectura a causa del pasado día del libro, en este mini especial profundizaré en tres aspectos de la lectura para mi, en como escojo un libro, que me aleja de un libro y como califico un libro, espero les guste. Arranco con el primero de Como escojo los libros que me interesan leer.

Yo crecí en una época en la que la búsqueda de libros era bastante rígida, se hacía principalmente por género. Con el tiempo he intentado adaptarme al cambio hacia un sistema más flexible, donde ahora predominan los tropos. Sin embargo, no es algo que termine de convencerme del todo.

Para mí, no es suficiente con que un libro tenga cierto tropo; necesito más elementos que despierten mi interés. Son varios los aspectos que considero para poder interesarme por un libro.


1- El género
Continua siendo algo de lo que más pesa para que un libro me atraiga, llevo años en mi era de romance, por lo que básicamente todos los subgéneros de este me interesan, pero es un hecho que tengo mis favoritos como el Paranormal, el Contemporáneo, el Histórico como los principales, sin embargo con los años y últimamente otros más se han colado en mis mayores intereses, como el Alienígena, el Oeste, el post-apocalíptico y el Navideño. No descarto los demás y les suelo dar una oportunidad, pero si es alguno de estos que he mencionado es casi seguro que me interese.

2- Los Tropos
Ese tema o situación que me interesa, ya hable hace poco de los tropos así que sigan la liga si les interesa profundizar en ellos. Para mi me siento atrapada por los tropos que me llaman más la atención y si un libro cuenta con un tropo de esos es probablemente una garantía de que me interese leer ese libro. Igualmente si el tropo no me atrae es casi seguro que no lo lea.

3. La sinopsis
Es de lo primero en lo que me fijo. Si no es clara, contiene spoilers o deja ver elementos que no me gusta, es muy probable que descarte el libro. En cambio, una buena sinopsis (de esas que te dan solo una “probadita” de la historia) logra dejarme con curiosidad y ganas de saber más, y automáticamente suma puntos y seguro que lo agrego a la lista de deseos jejejeje.

4. El autor o autora
Si no lo conozco, le doy la oportunidad sin problema; es la mejor forma de descubrir si su estilo me gusta o no.
Pero si ya he leído algo suyo, mi experiencia previa pesa mucho. Si no me gustó, difícilmente leeré otro libro suyo, aunque tenga un tropo, género o sinopsis que me atraiga. En cambio, si ya es un autor o autora que disfruto, prácticamente es un sí asegurado.

5. Las recomendaciones
No leo todo lo que me recomiendan. Para que un libro recomendado entre en mi lista, debe cumplir con varios de los puntos anteriores. También influye mucho quién lo recomienda.
Hoy en día, con tantas personas hablando de libros en redes sociales, no siempre es fácil saber si coincidimos en gustos. Por eso, a veces pruebo con algunos creadores: si sus recomendaciones me funcionan, sigo confiando en ellos; si no, simplemente dejo de tomarlos en cuenta.
Además, tengo un pequeño grupo de amigas con quienes intercambio lecturas y opiniones. Con ellas sé que comparto gustos, así que sus recomendaciones casi siempre las leo. Y aunque puede haber excepciones, con el tiempo nos conocemos tan bien que es raro equivocarnos.

6. La intuición (el punto más importante)
Hay un sexto factor que, aunque es difícil de definir, es el más importante para mí: la intuición.
Es ese “clic” que siento con un libro. No sé exactamente en qué se basa, pero aparece cuando veo el libro, leo su sinopsis, identifico su tropo, su género, el autor… Todo eso influye, sí, pero si no siento esa emoción, ese interés genuino, esa sensación, simplemente no lo priorizo.
Puede que lo agregue a mi lista de deseos, pero no será un libro que busque activamente, quizá si lo lea eventualmente porque cubre los primeros cinco punto y posiblemente me guste pero será dejado detrás de otros que si tengan esta intuición con él.

Lo curioso es que también sucede lo contrario: hay libros que no cumplen todos los puntos anteriores, quizá solo dos o tres, pero si este “clic” aparece, sé que eventualmente los voy a leer.

Y aquí viene lo más interesante:
He leído libros basándome únicamente en los primeros cinco puntos, y algunos me han gustado y otros no. Pero todos los libros que he elegido guiándome por esta intuición… me han gustado. En mayor o menor medida, pero ninguno me ha hecho pensar “¿cómo pude equivocarme tanto?” al contrario y es 
por eso que con el tiempo, he aprendido a confiar cada vez más en este instinto y a dejarme guiar por él.

Así que ahí lo tienen estas son las causas de que yo me interese en un libro, ustedes coinciden o tiene algún método para seleccionar un libro?
Bien por ahora es todo, mañana les comparto el post de lo que me aleja de un libro.

23 de marzo de 2026

Diferencia entre Tropo y Cliché

Porque no son lo mismo, hoy nos vamos a adentrar en la diferencia entre los Tropos y los clichés.


En el mundo de la narrativa, tanto los tropos como los clichés son herramientas que los escritores utilizan para dar forma a sus historias. Sin embargo, aunque suelen confundirse, su naturaleza y función son distintas, aunque la raíz no lo sea.

Como ya comente antes un tropo es un patrón narrativo, una figura reconocible que ayuda a dar forma a la historia y a conectar con el lector. Puede ser un motivo recurrente, una situación típica o un tipo de personaje que aparece en distintas obras. Ejemplos claros son el viaje del héroe en la épica o el tropo romántico de enemigos a amantes. Los tropos no son negativos en sí mismos: son herramientas que, usadas con creatividad, generan emoción y familiaridad.

El cliché, en cambio, es el resultado del desgaste de un tropo. Surge cuando un recurso se repite tanto que pierde frescura y se vuelve predecible. Un cliché transmite la sensación de que el autor no aporta nada nuevo, como el héroe que siempre llega “justo a tiempo” para salvar a la víctima o la frase inicial “era una noche oscura y tormentosa”.

He aquí algunos ejemplos de cada uno.

Libros con tropos (bien usados)
- Orgullo y prejuicio de Jane Austen – Tropo: enemigos a amantes. Elizabeth y Darcy encarnan la tensión inicial que evoluciona en amor.
- El duque y yo de Julia Quinn – Tropo: matrimonio por conveniencia. La relación fingida que se convierte en real.
- Yo antes de ti de Jojo Moyes – Tropo: amor transformador. Una relación que cambia la vida de ambos protagonistas.
- Cariño, cuánto te odio de Sally Thorne – Tropo: proximidad forzada y enemigos a amantes. Dos colegas atrapados en rivalidad que deriva en romance.

Libros con clichés (sobreusados)
- Cincuenta sombras de Grey de E. L. James – Cliché: hombre rico y dominante con mujer ingenua.
- Ugly Love. Pídeme Cualquier Cosa Menos Amor de Colleen Hoover – Cliché: relación tóxica con chico emocionalmente inaccesible.
- After de Anna Todd – Cliché: chico malo/chica buena. Una dinámica repetida hasta el cansancio.
- Crepúsculo de Stephenie Meyer – Cliché: amor prohibido sobrenatural con triángulo amoroso predecible.

Como se puede notar la diferencia clave está en el uso y la ejecución. Un tropo puede revitalizarse con un giro inesperado o una nueva perspectiva, mientras que el cliché aparece cuando se recurre a fórmulas gastadas sin innovación. Un tropo bien trabajado emociona, un cliché mal usado aburre.

Dicho de otro modo: todo cliché alguna vez fue un tropo, pero no todo tropo tiene que convertirse en cliché.

22 de marzo de 2026

Diferencia entre Subgénero y Tropo

Ahora que sabes que es un tropo, desglosemos un poco mas y entendamos mejor la diferencia entre Tropo y Subgénero

Comencemos con un pequeño resumen de lo que son los subgéneros:
- El romance se clasificaba principalmente por ambientación o contexto: histórico, paranormal, deportivo, laboral, pirata, western, etc. A estas clasificaciones es lo que conocemos como subgéneros.
- Estos subgéneros funcionaban como grandes categorías editoriales, útiles para ubicar el “tipo de mundo” en el que se desarrollaba la historia.
- Ejemplo: Bridgerton (histórico), Black Dagger Brotherhood (paranormal), Icebreaker (deportivo).

Ahora un pequeño resumen de como funcionan los tropos.
- Hoy los lectores buscan más por dinámica narrativa que por ambientación.
- Plataformas como BookTok, Goodreads y TikTok han popularizado la idea de recomendar libros diciendo: “si te gusta el enemies-to-lovers” o “si disfrutas slow burn”.
- Los tropos funcionan como etiquetas emocionales: describen la experiencia del lector más que el escenario.
- Ejemplo: Enemies-to-lovers puede ser un romance Regency, un contemporáneo en oficina, un fantasy épico o un deportivo universitario.

Con esto podemos notar que la diferencia clave entre ambos es que el Subgénero básicamente define el dónde y el qué (época, contexto, ambientación) mientras que el Tropo define el cómo y el porqué (dinámica, tensión, evolución de la pareja).

Pero el que sean diferentes no significa que no puedan coexistir, ya que desde siempre han tenido una relación simbiótica, es solo que es en la actualidad que se ha puesto en evidencia, o relevancia la existencia de los tropos, así pues cada subgénero tiene tropos dominantes que se ajustan a su contexto.

Por ejemplo el subgénero histórico se apoyan mucho en tropos como marriage of convenience y arranged marriage, porque reflejan las normas sociales de la época, el contemporáneo es el terreno más fértil para fake dating, grumpy x sunshine y one bed trope, muy ligados a la comedia romántica moderna, en la fantasía/paranormal dominan el soulmates/fated mates, enemies-to-lovers y forbidden love, porque el destino y los mundos mágicos potencian esas dinámicas, el deportivo gira en torno a sports romance, college romance y slow burn, con la tensión de entrenamientos y competencias y el oscuro/taboo se centra en dark romance, mafia romance y forbidden love, con alto contenido spicy y dinámicas intensas.

Sin embargo, los tropos más populares (enemies-to-lovers, fake dating, grumpy x sunshine, slow burn) aparecen en todos los subgéneros, porque se pueden adaptar a cualquier contexto, siempre que funcionen para el desarrollo de la historia. Entonces se puede decir que los tropos son transversales y se adaptan a cualquier subgénero, pero cada contexto potencia unos más que otros.

En resumen, los tropos no han sustituido a los subgéneros, solo en la forma en que se buscan los libros, con el tropo como la forma dominante. El subgénero sigue existiendo como contexto, pero el tropo es lo que engancha y lo que mueve la conversación actual. Por eso hoy los lectores buscan directamente por tropo, y luego descubren en qué subgénero se desarrolla.

21 de marzo de 2026

Que son los Tropos literarios?

Antes buscábamos libros por género… ahora los buscamos por tropos.

Durante gran parte del siglo XX y principios del XXI, el romance se organizaba en géneros y subgéneros claramente definidos: histórico, paranormal, contemporáneo, deportivo, western, pirata, laboral, etc. Estas categorías respondían a la ambientación y contexto narrativo, y eran la manera en que editoriales y librerías guiaban a los lectores. Sin embargo, con la llegada de las comunidades digitales y redes sociales, surgió un nuevo lenguaje de clasificación: los tropos narrativos.

Pero, ¿qué es un tropo?
Un tropo es un patrón o recurso narrativo recurrente, se trata de una situación, dinámica o arquetipo que se repite en muchas historias porque conecta con los lectores, funcionan como “ingredientes” que los autores usan para dar sabor a la trama. Un ejemplo claro de tropo es el de enemies-to-lovers, enemigos que terminan enamorados. Sin embargo los tropos no son nuevos, estos se utilizan desde el inicio, desde que los autores comenzaron a contar historias, la diferencia es que no se conocía realmente el nombre popular para este recurso narrativo. Entonces mientras el género o subgénero define el escenario (época, lugar, contexto), el tropo define la dinámica emocional que engancha al lector. 

El cambio comenzó de forma gradual con plataformas como Goodreads y foros de fanfiction, donde los lectores empezaron a recomendar libros no solo por género, sino por la dinámica emocional que ofrecían. Expresiones como “si te gusta los enemies-to-lovers” o “este libro es un slow burn” se volvieron comunes.
La verdadera transformación se consolidó con BookTok, TikTok y Bookstagram, que popularizaron los tropos como etiquetas de consumo. Los lectores ya no buscaban únicamente “romance histórico” o “romance paranormal”, sino experiencias específicas: tensión de enemies-to-lovers, dulzura de friends-to-lovers, intensidad de forbidden love, erotismo de spicy, etc. Poco a poco se fueron popularizando más y más, generando comunidades que recomiendan libros según el tropo favorito.

Este fenómeno cambió la lógica editorial, los tropos se convirtieron en herramientas de marketing, destacadas en sinopsis, reseñas y recomendaciones. 

Así los tropos son el motor del romance moderno, los lectores buscan dinámicas reconocibles que les den confort y emoción. El tropo funciona como brújula emocional, permitiendo que los lectores identifiquen rápidamente qué tipo de relación o tensión encontrarán y sirven como etiquetas que le permite a los lectores identificar rápidamente si un libro encaja con sus gustos. 

Esto ha hecho que los tropos sean casi un nuevo sistema de clasificación, más flexible y emocional que los subgéneros clásicos. Esto no significa que los subgéneros sean obsoletos o que ya no se usen, nada más lejos de la realidad.

Porque de hecho, hoy en día, ambos sistemas coexisten. El subgénero continua siendo útil para ubicar el marco narrativo (ej. histórico Regencia, contemporáneo universitario, fantasía épica, etc.), los autores continúan escribiendo como siempre, haciendo uso del subgénero así como de los recursos narrativos que son los tropos.

En lo relacionado a como se buscan los libros en la actualidad, el paso de los subgéneros a los tropos refleja un cambio cultural,  los lectores actuales buscan más la experiencia emocional que el contexto narrativo. Los tropos han democratizado la lectura, creando comunidades de afinidad y un lenguaje común que trasciende géneros.

Sin embargo, no han sustituido del todo a los subgéneros; ambos sistemas se complementan. Pasamos de un modelo rígido (género/subgénero) a uno más flexible y emocional (tropos). El subgénero aporta el escenario, el tropo aporta la dinámica, y juntos enriquecen la manera en que descubrimos y disfrutamos las historias de romance.

4 de marzo de 2026

Autores que nunca leeré

 Se que uno nunca debe decir "nunca" pero la verdad es que he llegado a un punto en mi vida en el que puedo decir las cosas con certeza, en especial en cuanto a lo que me atrae y lo que no en relación a la lectura, y ciertamente hay muchos libros y poco tiempo para leer por lo que es lógico que decida sobre diferentes autores con los que no me siento atraída y para que perder el tiempo con ellos.

Por eso, les traigo un pequeño listado de autores que nunca leeré y las razones de porqué. Todos son autores de romance, que es el género que leo en la actualidad, en sus muchas opciones o subgéneros, y que uno pensaría que deberían ser de los que lea, pero...

En fin, que mejor paso a ellos y aclaro que esta es solo mi opinión, yo se que pueden gustarles mucho a quien lean a los autores de mi lista, pero es valido que no a todos nos guste un autor o nos llame o no la atención leerlos. Así que sin más comencemos. Aclaro que no están en ningún orden, solo los puse conforme me vinieron a la mente.
 
Alice Kellen

Que me detiene para leerla? son varias cosas, la primera que por alguna razón siento que sus historias tienden a la tristeza o el llanto, y para mi eso es medio masoquista, si bien puedo leer algo que me haga llorar, prefiero que sea algo que pasa porque me emociona la historia en el trayecto de leerla, pero en el caso de ella no es algo así, digo de entrada ya sabes que es un dramón, aunque dicen que tiene muy buenos personajes no creo que eso sea suficiente, se que no hay nada spicy en sus historias y si bien no es que no pueda leer algo si no tiene spicy, porque no, en este caso, si me voy a poner a llorar al menos que me lo aligeren un poco con unas escenas hot jajajaja. Ya en serio, la verdad es que la principal razón para no leerla es que no quiero llorar. Simplemente mi lectora interna me dice, no, mejor lee a alguien más como porque deprimirte de gratis?.

Colleen Hoover

Siento que esta autora hace historias super dramáticas y que perpetua relaciones toxicas y conflictivas, por lo que me hace decir no gracias, y si, no he leído nada suyo, por lo que que no puedo asegurar nada, pero si tengo muchos refrentes, tanto de los comentarios que he escuchado o leído de ella, como de comentarios directos de personas en las que confió en su opinión, todo esto simplemente me mantiene alejada, si bien me gusta un buen drama no me atrae un drama sin sentido o personajes que son dramáticos y tóxicos. Así que no, lo siento pero Hoover no es para mi, no es alguien que me atraiga para leer.

Jenny Han

Hace muchos años me harte de los triángulos amorosos, y más en adolescentes, y si algo característica a esta autora es precisamente esas dos cosas, si a eso le agregamos que son adolescentes o jóvenes antes de ir a la universidad y siempre con romances del tipo Romea y Julieta, en el sentido de que creen que ese primer amor es el más intenso o nunca ha habido un amor así, bla, bla, bla, no en lo de la muerte, sino en eso de la intensidad de los romances adolescentes, que no son malos pero ya no son lo mío, así que simplemente no, Han no es una autora que desee leer y eso hace mucho que lo se.

Ana Huang

Creo que esta es la que más me criticarán pues se que es muy popular y leída, pero sobre todo la más similar a lo que en la actualidad leo, romance de adultos, con tropos del tipo millonario con chica pobre, enemies to lovers y así, de romance contemporaneo. Y la verdad es que no hay algo en específico que pueda decir por esto no la leeré, pero si soy sincera cada que leo la sinopsis de sus libros, hay algo que no me convence, no se que es, simplemente es algo que dentro de mi dice, mejor lee a otra, esta no me termina de atraer. Y quizá ayude a eso que he leído varias reseñas de sus historias y siempre hay de todo, a quien le gusto mucho y a quien no le gusto nadita, y simplemente no lo sé. Lo repito, hay algo en ella que no me atrae y como me pasa con otros, hay muchos libros y poco tiempo para leer como para perder mi tiempo con ella para confirmar si me guste o no, así que le digo adios.

Veronica Roth

Hace bastantes años descubrí que las distopias juveniles con romance no son lo mío y es básicamente la razón por la que no leería a esta autora, así de simple, pero también no se que tan fiel sean las películas de Divergente a sus historias pero ciertamente no disfrute de las películas así que dudo muchísimo que disfrute con los libros, y eso que soy fiel partidaria de que no siempre las adaptaciones son buenas o distan mucho de lo que es el libro, pero no creo que la historia central cambie mucho y eso para mi no funciono. Pero es la suma de todo, la convierten en otra de las autoras que nunca leeré.

John Green

Porque no me van los adolescentes introspectivos y sus dramas existenciales, es que no me llama la atención. Creo que es alguien que trata de imponer ideas y me parece que es más cercano a explotar los sentimientos. Digo no lo he leído y no puedo decir a ciencia cierta que así sean sus obras pero la verdad es que las criticas y comentarios que en el transcurso del tiempo leí o me dijeron de él, son los que me han ido marcando para saber que no es un autor con el que yo conectaría. Además he de decir que el que sea tan popular me aleja de él.

Nicholas Sparks

De este autor hay algo que siempre me han dicho, si leíste un libro suyo ya leíste todos, ósea básicamente repite la formula en todos sus libros y eso para mi es básicamente la razón de no querer leer sus historias, y si a eso le agregamos que me da la impresión de que sus historias tienen un tono aleccionador pues no lo se, no me llama ni un poquito la atención. Y como he dicho en otros, no he leído nada suyo así que no puedo asegurar nada, pero ciertamente en mi interior se que este autor no es para mi.

Federico Moccia

Por alguna razón tanto este autor como Spark y Green me parecen que son algo similar entre ellos y que además por alguna razón me parecen que son historias tipo de superación disfrazadas de novela de romance, y Moccia sería como el mayor representante de esto, así que no, simplemente Moccia no es para mi y quizá no es para nada su trabajo así pero tampoco quiero disponer mi poco tiempo para leer en comprobar si me equivoco con ellos. Así que es uno más de los que digo Gracias pero no, prefiero probar con otros.

Elísabet Benavent

Como con otros autores de este listado, al inicio me atrajo su trabajo, incluso tengo algunos libros suyos, pero hace tiempo me di cuenta que no la iba a leer, de entrada me atrajo más pero después se me hizo muy similar al chick lit lo que escribe y eso me freno en seco y la deje en espera, conforme fue pasando el tiempo y escuche y leí comentarios de sus libros no mejoro la cosa ni me daban ganas de leerla e incluso me da la impresión de que es alguien con protas femeninas dependientes y quizá estoy mal no lo se, pero con el tiempo le perdí el interés y ahora simplemente no me anima a leerla, incluso sus libros que tengo ya ni los tengo en mis pendientes. Así que Benavent será alguien a quien deje pasar y eso esta bien por mi.

Cecelia Ahern

Hace años quise leer algunas de sus historias, incluso alguien me regalo uno de sus libros, pero la popularidad me alejo, si en otro momento platicaré que muchas veces el que un libro o autor, sea muy popular me causa repelús y me aleja, y después poco a poco la fui dejando relegada, no leí nada suyo y a la fecha sigo queriendo siempre algo más antes que decidirme por ella, no creo sea mala, e incluso quizá si la disfrutara al leerla, pero la verdad es que hay algo que me a alejado de ella y como dije, siempre escojo algo más antes que a ella, así que supongo que se quedará como una autora que nunca voy a leer.

Y antes de concluir diré que a esta lista agregaría a todas las autoras del chick lit con excepción de Sophie Kinsella, ella me encanta. Porque el chick lit es el género que en verdad no tolero leer, pero otro día profundizamos en eso mejor jajajaja.

Ahí lo tienen, estos son los autores que escriben romance pero que yo nunca de los jamases voy a abrir un libro suyo ni navegaré por sus paginas. Como ya dije existen muchísimos libros y autores que deseo leer y muy poco tiempo para ello como para perder mi tiempo con autores que de entrada no me llaman la atención, como ya dije y prefiero esto y perder la oportunidad de leer algo genial de ellos a arriesgarme y perder mi tiempo, tan valioso para corroborar que no son para mi.

4 de enero de 2026

16 años haciendo desafíos de lectura

 Si, así como lo han leído en el título, llevo 15 años haciendo desafíos de lectura, este será mi año 16 y me emociona mucho el mantenerme aún con este gusto.

Se que los desafíos en la actualidad no son muy populares y esta bien, desafortunadamente por mucho tiempo se hicieron muchos pero sin entender que los desafíos no eran una obligación, no debían ser para estresar ni presionar a nadie, llenos de reglas y condiciones, y lo más importante es que no entendían que no pasaba nada si no se completaban. Solo se trataba de divertirse haciéndolos, de tratar de completarlos pero aceptando que si no se lograba ni mayor ni menor lector, ni mejor ni peor. Así que muchos dejaron de hacerlos, se les vio como algo negativo y la "moda" paso.

Pero yo continuo haciéndolos porque para mi solo son una especie de juego personal el realizarlos y tratar de completarlos, sin presiones, sabiendo que muchas veces se depende de la suerte el poder completarlos, pues muchos se trata de encontrar en las lecturas las cosas y si durante el año no se encuentran pues ni modo, es suerte.
Comencé en 2010 con un solo desafío anotándome al que habían puesto de otro blog, pero cada año me fui tanto, creando los míos como anotándome a otros. Con el tiempo deje de hacer de otros blog y me centre en los que hacia yo misma, los creaba (y/o los adapte algunos) a mis gustos y expectativas, y ya llevo muchos años así, realizando solo los míos.

Para mi hacer desafíos me funciona primero porque no me estreso, como dije si no los logro todos no pasa nada, y si los logro es una satisfacción hermosa que vale la pena gozar, solo dos veces en estos 15 años he logrado completar todos mis desafíos de lectura y no lectura, tanto en 2023 como este año pasado de 2025. Además de que para mi son muchas cosas más, como que son una experiencia de lectura más, es decir es algo relacionado a la lectura y eso me encanta, pero también gracias a ellos he conocido autoras, libros, series que posiblemente de otra forma no habría conocido. En su momento hace años también me permitieron conocer más gente amante de la lectura, ahora como ya no se suelen hacer, pues simplemente esa parte ya no es tan frecuente, pero aún recuerdo que fue gracias a mis desafíos de lectura que conocí a dos de las chicas con las que más he platicado de libros en mi vida y con quienes aún mantengo comunicación. Otra de las cosas que los desafíos me dieron fueron mi diario de lectura, gracias a ellos conocí los boulet journals y comencé el mío propio luego de probar varios, ya que me pasaba igual que los desafíos, y al final me hice el mío propio adaptándolo a mi y a lo que yo quería, algo que aún mantengo y año con año me hago mi diario de lecturas así como el de desafíos que tengo junto a la cama y lo voy llenando cada que acabo un libro, para luego compartírselos cada ciertos meses aquí en el blog con mis recuentos de los desafíos.

Pero por sobre todo es que los desafíos de lectura para mi son divertidos, me emociona hacerlos, tanto desde pensar como serán, crearlos, hacer sus banners, organizar el orden en que los pondré en mi libreta de desafíos como en el blog y luego el hacerlos durante todo el año, ir llenándolos y si tengo suerte completarlos. Nunca me he sentido presionada a terminarlos ni se han convertido en una obligación, para mi han mantenido la magia, el continuar haciendo algo más relacionado a la lectura, de alguna forma hasta interactiva al ir encontrando lo que se busca en cada uno durante mis lecturas del año.

Así que este año no será la excepción con lo que serán como ya dije 16 años haciendo desafíos, planeo realizar nuevamente muchos de mis desafíos de lectura y los de No lectura que ya hace años hago, esos que son más que nada relacionados a lo que veo en cuestión de entretenimiento. Hare algunos nuevos lo que me gusta para inyectar variedad pero sin dejar los que ya son toda una tradición para mi de hacer, a parte del que es personal de lecturas del año.

Bien ahora los dejo, solo tenía ganas de platicarles esto y emocionarme por el hecho de que ya son tantos años haciendo esto, de alguna forma siento que todo lo relacionado a los desafíos también es un logro personal. No cabe duda de que todo lo del blog y lo que esta relacionado a él son de las pocas cosas que en mi vida se han vuelto una constante.

Así que si, en estos días les compartiré los desafíos de lectura y no lectura que realizaré en el año, tanto los ya clásicos como algunos nuevos, así que enero como siempre será el mes en que la sección de los desafíos este más activa.

30 de diciembre de 2025

120 lecturas en 2025

 Estoy sorprendida, impactada y emocionada, todo a partes iguales, porque si así como lo leyeron en el titulo este año he leído 120 libros, esto es sorprendente para mi y sin duda es la primera vez que leo tanto, realmente lo más que había leído eran 107 libros allá en 2013 y haber pasado esa cifra sin intención ni como una meta realmente me emociona.

Técnicamente creo que leeré 121, estoy con esta ultima lectura pero aún dudo que mañana la termine antes de que acabe el año, estos últimos días he leído poco, por lo que la verdad es que no estoy segura pero si se que tendría que ser un buen rato el que me pusiera a leer para acabar el libro en la mañana de mañana por lo que me he decidido y como estoy más convencida de no poder acabarlo a tiempo, cierro mis lecturas del año en 120 libros finalizados.

Si bien la cantidad de libros que uno lee no importa en verdad, pues es algo que en lo personal creo que se hace por el gusto de hacerse no por una cifra, eso no quita que una se pueda sentir emocionada y orgullosa, porque si es motivo de orgullo, en especial para mi, por la simple razón de que tengo tantos libros pendientes de leer y realmente leer tanto en un año significa que esa cifra bajara pero además que pude dedicar mucho de mi tiempo a leer, que es la cosa que más disfruto en la vida.

Así que si, me permito festejar, enorgullecerme y disfrutar de este, de alguna manera, triunfo personal jejejeje.

Ahora, esto no significa que el año que entra busque leer la misma o superar esta cantidad, por que nada más lejos de eso, si bien en los últimos años he leído entre los 80 y los 100 libros mi meta seguirá siendo los 77 libros que espero leer cada año, primero porque no se cuanto podré leer en el siguiente año pero también porque para mi esa cifra es bastante significativa, además me permite leer con calma, a mi ritmo y sin presión. Que bueno el ponerme una meta no lo tomo nunca como una obligación, solo es una cifra que espero lograr y por eso los llamo desafíos, si los cumplo o no, no pasa nada, pero me gusta hacer más cosas relacionadas con la lectura y jugar a encontrar y completar lo de mis desafíos es una forma de ello.

Pero bueno no me extiendo más, hoy solo quería compartirles mi felicidad, y festejar así de una forma más este triunfo personal y la verdad no se hasta cuando me dure la emoción pero planeo disfrutarlo todo el tiempo que me dure jejejeje.

Por ahora me despido, esperando que tengan unas deliciosas y maravillosas lecturas en lo que queda del año y que estén tan felices como yo.