16 de noviembre de 2010

En la Butaca: Scott Pilgrim

En esta ocasión, les traigo la reseña de una pelicula que en lo personal me gusto bastante, pero esta vez es uno de mis mejores amigos quien nos comparte su opinión sobre dicha pelicula y como me parecio que es muy similar a como yo la veo, quise compartirlo con ustedes.

Gracias Hugo por esta reseña, que publicaste en tu blog Psicodiarrea, y sin más doy paso a tu reseña.

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Antes que nada debo aclarar que me rehúso totalmente a llamar la película como le pusieron aquí en México. No entiendo ni nunca he entendido porqué le cambian tanto los nombres aquí. Sí, me lo explicaron en la universidad, pero aun así me rehúso a usar esos nombres. Como me rehúso a aceptar las nuevas reglas de la RAE (nada que ver, pero debía decirlo).

OK, a lo que te truje…

Scott Pilgrim.
No soy fan de los cómics (pero puedo serlo pronto). La verdad es que no los he leído todos y al principio, de hecho, pensé que no me gustarían, ya que las referencias que tenía de ellos eran que estaban “chingones”, pero venían de ciertas personas nefastas cuyos gustos sabía que no iban a ser iguales a los míos. Sin embargo, también tuve buenas referencias de otras personas a las que respeto. Eso, sumado a que me enteré de que se iban a hacer las películas, despertó mi interés en la historia de este jovencito canadiense.

Así que lo van a leer viene de una persona que no ha leído todos los cómics pero aun así vio la película y la disfrutó como ninguna otra en mucho tiempo. Advertidos estáis.

Scott Pilgrim vs. The World es una película hecha a la medida. ¿De quién? Pues no soy antropólogo como para dar una clasificación exacta de los seres humanos, y mucho menos los podría dividir. Así que contestaré que está hecha a MI medida. ¿Y quién soy yo? Soy una persona a la que le gustan los videojuegos (¡oh, qué gran revelación!) a un nivel más allá del “casual”; me gustan los chistes sarcásticos que no hacen daño a nadie; me gustan las sitcoms y las risas grabadas; me gustan los guitarrazos en una canción; me gustan las referencias culturales; me gusta la “onda 8-bit”; me gustan las peleas y los efectos ridículos y fantasiosos.

Y Scott Pilgrim tiene todo eso y más.

Sin embargo, sé que no soy el único al que le laten todas esas cosas, por eso es que ha sido tan popular entre tantas personas, a las cuales no tienen que gustarle precisamente TODAS las cosas que he enumerado. Con que le gusten una o dos basta para ser medio fan del canadiense.

Por eso respeto y admiro a Bryan Lee O’Malley: logró conjuntar todas estas cosas y ADEMÁS, lo que es más admirable aún, logra dar una sutil perspectiva sobre las relaciones humanas y los fantasmas del pasado, algo que cualquiera a sus veintes (o hasta a sus treintas) se ha planteado. Esto, aunque no es lo más importante, es un gran pretexto para todo lo que acontece en su historia.
Llámenme obsesivo pero si detrás de toda la fantasía, los guiños a los videojuegos y los fan services yo no encuentro algo más profundo y de valor, las tramas se quedan en lo anecdótico y en lo “divertido” pero intrascendente.

Pero Scott Pilgrim logra trascender y al ver la película yo me divertí como hace mucho tiempo no lo hacía. Sin duda se trata de una buena adaptación, “buena” a secas. Y es que, como ya lo he comentado muchas veces, es verdaderamente inútil tratar de reflejar impecablemente la grandeza de un medio en otro distinto. Y aquí voy a evitar el debate de decir si el cómic es más o menos glorioso que la película, sería también inútil, ya que todos sabemos que el medio original es el primero y luego éste se adaptó para hacer una película. Obviamente, si lo que quieres es conocer al 100% la historia de este peculiar joven, pues debes leer el cómic.

Cuando se trata de adaptaciones hay que recordar que un medio nunca podrá acapararse al otro, ya que todos tienen lenguajes y herramientas diferentes para transmitir el mensaje. Es, entonces, imposible reflejar uno en el otro con perfección, como ya lo mencioné.

Dicho lo anterior, también vale hacer algunas aclaraciones: el cómic de por sí ya tiene mucha influencia de los videojuegos, los cuales tienen influencia del cine. Esto se ve reflejado en las anotaciones, las onomatopeyas, la secuencia de los cuadros, la fantasía, las secuencias de batalla, etc. Por ello no fue tampoco tan complicado imaginarse cómo se verían todos estos recursos en la película.

Por tanto, una película basada en un cómic que a su vez tiene influencia del cine y de los videojuegos, tenía que triunfar. Un fracaso hubiera sido imperdonable.

Scott Pilgrim vs The World (la película) me gustó mucho, me sorprendió a momentos (sobre todo lo de la onda de las sit coms), me entretuvo y me hizo reír. Es, como ya dije, una película hecha a mi medida. Escuchar diálogos tan acertados teniendo como fondo música de Mario Bros. y Final Fantasy es un sueño inconsciente (de muchos que tengo) que vi realizado. Las actuaciones, fieles al cómic, también son afortunadas y graciosas.

Creo que me gustó más por no haber leído los cómics. De lo contrario, tal vez hubiera sentido lo que sienten todos los fans de un medio que ven su reflejo en otros: que está incompleta, que "lo mejor" con los cómics, etc. Por eso me sorprendí y lo disfruté más. Esta película es tan buena que, incluso habiéndome gustado, me transmitió unas ganas enormes de leer todos los cómics e ir más allá de lo aparente.

Lo que sí debo decir es que al principio el ritmo de la cinta me encantó y me atrapó, luego vino la explicación de lo que está pasando (baja el ritmo) y comienzan las batallas una tras otra, muy rápidamente. Ahí la sentí demasiado forzada y rápida, el director (Edgar Wright, también de la divertida Shawn of the Dead y de un falso trailer dentro de Grindhouse) sufrió de la “maldición” que sufren todos los que intentan adaptar una obra más o menos larga al cine: no poder hacer un guión (sí, con acento, señora RAE, con acento) 100% satisfactorio en 112 minutos sin omitir detalles y sin sentirse “carrereado” a momentos. Tampoco se exploró más a fondo la relación entre Ramona y Scott como en el cómic, por lo que muchas de las batallas contra los ex se sienten banales. Eso parecen, pero en realidad no lo son.

Paso estos detalles por alto porque la suma de las virtudes de esta cinta es muy superior a la de sus errores. No hubo momento en que no sonriera, en que no abriera mis oídos para ver si reconocía tal o cual sonido o por la divertida música de Sex Bob-omb, ni en que no abriera los ojos por la belleza de Ramona (a mí sí me pareció guapa) o por las batallas y efectos especiales (estos últimos sin caer en la exageración o en la espectacularidad hollywoodense que vemos en casi todos lados). Mención aparte merece el espíritu indie que invade la película, el cual le permite contenerse y no caer en lo que caen muchas otras películas que terminan siendo bodrios ridículos, pero eso sí, de altísimo presupuesto.

Una compra obligada en Blu-ray y una película que DEBEN ver todos los que se parecen a mí, ¿cuántos de ellos están leyendo esto ahora mismo?

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Pues yo si me paresco en mucho jejejeje...
Y no hay mucho más por agregar Hugo ya lo dijo todo sobre la película, salvo que a mi NO me gusto el personaje de Ramona, segun Logan ene l comic es mejor y si lucha por Scott por que en la película me parecio patetico que el pobre Scott se anda rompiendo la ... por ella y ella nada por él.

Espero les guste.

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