12 de febrero de 2013

Las 8 reglas de JR Ward para escribir.

Bien hace poco leí el libro La Guía Secreta de la Hermandad de la Daga Negra de JR Ward, y parte de lo que contiene este libro es la experiencia de la autora al crear su historia de La Hermandad de la Daga Negra, pero además nos sus reglas de escritura, las que la han llevado a crear algo tan grandioso, entre otras cosas, y la verdad es que es una parte que valore mucho, porque al menos para mí que soy escritora, siempre me es grato leer los consejos que los profesional dan y por esa razón decidí compartirselos, la autora los puso en el libro y simplemente los resumí y edite para compactarlos y hacerlos más concisos.

Sin más lean los consejos que JR Ward nos da y espero les sirvan.

Escribir es difícil, pero el asunto es que no conozco muchas cosas en la vida que no sean difíciles. Ser madre es difícil, al igual que ser maestro o contable o atleta o estudiante. Mi opinión es que no estoy segura de que escribir sea mucho más aterrador o asombroso o divertido que cualquier otra cosa. Pero sí sé que estas ocho reglas me han traído hasta aquí, y espero que sigan ayudándome a través de los éxitos y los fracasos en lo que me propongo.
Es importante que la gente sepa que, si escribes, ya eres escritor. Punto. No necesitas un editor o lectores para validar lo que estás haciendo.

Regla 1- Persiste y Reinventa.
Si lo que escribes no se vende, o si no estás obteniendo una buena respuesta a tu material, intenta algo distinto, ya sea una voz nueva o un subgénero diferente o incluso un género totalmente nuevo. Persiste. Sigue intentando. Busca nuevos temas que te interesen. Encuentra un camino distinto.

Regla 2- Escribe sin contenerte.
Desarrolla la historia que imaginas sin cortarte y ejecútala plenamente, empleando el máximo de tus capacidades. Siempre es más fácil retroceder que ir más lejos cuando se esta revisando el manuscrito, y creo que cuanto más osado eres en el primer borrador, más honesto serás con tu idea inicial. Organiza todo el material que dispones y después ordenalo y pulelo. Hacer un esbozo exhaustivo fue, y continua siendo, la estrategia más importante que empleo en el proceso de escritura.

Regla 3- Se la dueña de tu propia obra.
No confíes en que tu agente, editor o socio identifiquen y resuelvan tu argumento, ni tus personajes, ni el ritmo, ni el contexto, ni la paginación, ni ninguno de los miles de problemas que tienes que solucionar cuando escribes un libro. Aprende el oficio criticando los libros que lees, tanto los buenos como los malos. Pregúntate: ¿qué funciona aquí? Y ¿qué no funciona?, estudia manuales de escritura, habla con otros escritores sobre sus libros y cómo los escribieron.
Luego, cuando revises tu propio trabajo, aproxímate a él como si fueras un sargento frente a un grupo de vagos indisciplinados y perezosos. Para mí, ser amable con mi artista interior y regocijarme en el elogio es una manera segura de estancarme en la imbecilidad. La disciplina y una valoración clara de mis fortalezas y debilidades como escritora son las únicas cosas que funcionan para mí. El ego no es muy amigo mío y nunca lo ha sido.
Si sabes que algo no funciona, independientemente de lo mucho que te guste, deshazte de ese material. No esperes a que tu editor te diga lo que tu ya sabes en el fondo de tu corazón; hay que tomar esas decisiones difíciles porque es lo correcto para el libro en el que estás trabajando.
Es fundamental escuchar a tu editor interno, así como escuchas tus ideas. Sólo porque piensas que algo es brillante no puedes comprometer la historia que estás escribiendo si no queda bien. Siempre trato de seguir esa regla, por que hay muchas lineas en mis libros y muy a menudo estoy en peligro de alejarme de la historia o las historias principales. Y el equilibrio de las líneas narrativas es difícil.

Regla 4- La líneas narrativas son como tiburones: o se están moviendo continuamente o se mueren.
Mis historias están llenas de diversas líneas narrativas que están en constante movimiento y para que todo ese movimiento funcione y el ritmo no sea crítico debo asegurarme de que todo este avanzando en la historia principal pero no descuidar las demás, sin perder la cohesión entre escenas y mantener las emociones realistas y vívidas, sin caer en el melodrama, fusionar todo de forma que no resulte una suma de fragmentos incomprensibles. Al mismo tiempo, las líneas narrativas deben avanzar a lo largo de un terreno verosímil, deben tener un clímax emocional que progrese en el orden correcto.
Para lograr todo esto es que tengo la solución en la regla cinco.

Regla 5- Esfuérzate por alcanzar el equilibrio.
Esta regla es el corolario de la regla tres (Se la dueña de tu propia obra).
Simplemente busca el equilibro, que todo este como debe estar, revisa el libro una y otra vez y una vez más, descansa y regresa a él nuevamente, retocalo, afinalo, asegurate de que es coherente y se desenvuelve bien, que se dicen cosas sin necesidad de expresarlas.

Regla 6- El conflicto es el rey.
El conflicto es absolutamente crítico en toda historia. Y la forma como se desarrolla es, para mí, el tablero de ajedrez sobre el cual se mueven los personajes del libro: lo que hacen y los lugares a donde van para buscar la solución es tan significativo como lo que los pone entre la espada y la pared.
El conflicto es como el microscopio de un libro. Cuando se aplica a un personaje se puede ver lo que está debajo de las narrativas de la descripción física. Se ve si alguien es fuerte o débil, si tiene principios o es indiferente, es un héroe o un villano.

Regla 7- La sorpresa verosímil es la reina que acompaña al rey conflicto.
Para un autor, la sorpresa verosímil es el movimiento decisivo del juego. Muchas cosas son sorprendentes, pero si no cuentan con un contexto que les dé peso, no resultan verosímiles. Para que una solución funcione se necesitan las dos partes: un conflicto verdaderamente fuerte y un resultado impredecible pero verosímil.
Lo fundamental es que haya un conflicto fuerte y que las soluciones sean satisfactorias.

Regla 8- Escucha tus propias ideas.
No sé de dónde salen mis ideas. Las imágenes que tengo en la cabeza siempre han estado ahí y son las que manda. Todo sale bien porque dejo el volante en manos de lo que tengo en la cabeza. Incluso cuando me pierdo, confío en las historias... principalmente porque no tengo elección. Lo que veo mentalmente siempre es infinitamente mejor que lo que trato de construir de manera deliberada.

Siempre matizo cualquier consejo que doy con la advertencia de que lo que a mí me ha funcionado puede no funcionarles a otras personas y que todo es sólo una especulación.

Sinceramente a mi me han gustado, y como dije siempre es bueno conocer la perspectiva de otros, Ward también compartió en el libro algunos consejos para los que desean publicar un libro, los cuales también les compartiré en un próximo post.

7 comentarios:

  1. Esta entrada me ha parecido sumamente interesante y útil. Siempre estoy leyendo este tipo de artículos porque siempre me ayuda a mejorar, así que esta entrada me ha caído como anillo al dedo.
    ¡Muchas gracias por compartirnos las reglas!

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  2. Muchas gracias por la entrada. Fabulosa.

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  3. yo la verdad lo que necesito es inspiracion porque las ideas me llueven, pero tambien la motibacion XD
    saludos!!1

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  4. Excelente!!! adoro a esta mujer, sus libros y sus consejos, es la mejor!!!

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  5. Hay frases memorables en esos ocho puntos. A veces no vemos lo más evidente y necesitamos que alguien nos diga qye eso que parece tan sencillo es realmente lo que funciona.

    Gracias por el aporte.

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