12 de septiembre de 2020

Adiós mi Megumi

Llevo casi un mes temiendo que llegará este momento, porque me rompe el corazón, pero ahora que llegó me sabe un poco bien hacer este post porque es una forma mas de despedirme de uno de los seres que han sido más que importantes en mi vida.

Mi Megumi era una de las mejores partes de mi y de mi vida. Su magia, su chispa, su facilidad para hacer que la quisieran, su mayor facilidad para hacer travesuras, tenía una forma muy suya de hacerme notar su presencia y que le hiciera mimos y cariños, tan cariñosa como pocas y la mas inteligente que he conocido, ella era única y muy especial, hacia honor al nombre que le puse, por que mi Megumi en verdad siempre fue la bendición que no esperaba, ilumino mi vida y me dio mucha felicidad. Era mi pilar, mi eje, mi sustento y mi norte. No tengo palabras para expresar todo lo que ella significaba para mi ni lo mucho que me dio.

En cosa de casi cuatro semanas, la muerte me la robo, de ser una perrita super activa y que estaba sana y bien, de repente un día no quiso comer bien y al día siguiente se desmayo. Así, con ese enorme susto, iniciamos una travesía que no me habría gustado pasar nunca, que no le deseaba a ella ni a nadie, una travesía que fue dura, corta pero que se sintió muy larga, donde ella se fue deteriorando y en la que tanto su veterinario, Megumi y yo hicimos todo lo que pudimos, pero fue una batalla que no podríamos ganar ninguno de los tres, por mucho que lo intentaramos.

Megumi enfermó de una leucemia aguda, un cáncer de la médula osea, que fue agresivo y avanzo con mucha rapidez, apareció o más bien mostró sus síntomas de forma instantánea, no nos dio mucho tiempo solo el suficiente para descubrirlo y decirle adiós antes de que la enfermedad la matara. Esta enfermedad era mortal sin cura y me la habría quitado sin piedad en medio de mucho dolor y sufrimiento, yo no deseaba que pasara por eso, así que tuve que tomar la decisión, una que ya hace días me di cuenta que tendría que tomar conforme los pronósticos eran cada vez peores para ella.

Así que sin desearlo ni quererlo me vi forzada a decir adiós, a tomar una de las decisiones que más me ha costado tomar en mi vida, porque no es fácil decidir pese a saber que es lo mejor para ella. Fue una luchadora incansable y nunca dejo de hacerme notar su presencia, a pesar de lo mal que lo estuviera pasando, pude despedirme bien de ella, estar ahí con ella hasta el final, despidiendola con una sonrisa por que ella odiaba verme llorar, siempre corría a consolarme y reconfortarme, se preocupaba por mi, así que si ella siempre estuvo para mi yo no podía no estar ahí con ella, dándole seguridad y confianza, y sobre todo amor, mucho amor, porque me alegra que ella supiera lo muy amaba que era. Megumi siempre se aferro a mi como yo a ella, depositaba una fe ciega en mi y por eso fue más fácil ayudarla a pasar por todo esto, me queda el consuelo de que se fue tranquila, de que no sufrió y que ahora es una estrella que cuida de mi y que siempre estará en mi corazón.
Así que ayer 11 de septiembre de 2020 a las 5:30 pm le detuvimos su corazón, mi hermosa y amada Megumi se despidió de mi y yo de ella. Me acompaño por un poco más de 9 años, unos maravillosos y fantasticos años que me regalo su alegría, chispa y vitalidad, así como su amor incondicional. Hoy mi amada perrita ya esta cuidándome desde el paraíso de los perritos, donde ahora estará con las otras mascotas que he tenido en mi vida y que ya están allá. Te amo mi perrita hermosa y siempre te amare.

Megumi fue y siempre será la mejor perrita que he tenido, jamás conoceré a una perrita mejor que ella, tan inteligente, tan traviesa, tan cariñosa, llego siendo una cosita flacucha y desnutrida de solo unos 15 días de nacida, mi sobrino la encontró y me la dio y desde el primer momento que la vi la ame. Siempre fue mi soporte en los momentos tristes y la que estaba ahí siempre cuando la necesitaba, ella y su hermana Hanabi han sido la razón por la que me levantaba por las mañanas, mi prioridad y mi alegría, todo siempre lo hice por y para ellas, siempre viendo que haría o como lo haría cuidando de ellas, llenándolas de cariños, amor, regalos y festejos que compartiamos.

Ahora solo me queda mi alocada y tierna Hani y es por ella que no me derrumbo y por la que debo seguir fuerte y activa, sin embargo es difícil ser fuerte cuando una parte de ti se ha ido. Hani también la sufrió y ya la extraña y debo cuidar de ella, Megumi no nos quería tristes y aunque tengo el corazón roto y no paro de llorar desde que su corazón se detuvo, voy a continuar con mi vida porque ella eso quería, ella siempre me impulso a seguir cuando algo iba mal en mi vida y así seguiré por ella.

Por ahora me refugiare en mi amada Hanabi, en la lectura que siempre me ha ayudado en las dificultades y otra de las cosas que me han ayudado en los malos momento siempre ha sido mi blog y en estos momentos se que lo hará de nuevo, así que seguiré por aquí, no prometo que diario, pero si poco a poco.

Adiós mi Megumi, de nuevo muchas gracias por todo.
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1 comentario:

  1. Lo lamento mucho....se lo que es pasar por este momento, yo también tengo una estrellita que me acompaño por años en momentos alegres y tristes por igual como solo ellos saben hacer.
    Se que es un momento díficil y buscamos formas de recordarles y rendirles homenaje, un post, una foto, un pensamiento...pero de a poquito, van a ir quedando esos momentos lindos y recordarlos en todo su esplendor, más allá de esos últimos momentos y esa última decisión que tomamos para que no sufran.

    Los mejores deseos y fuerzas en estos momentos

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